Contar con tecnología punta y maquinaria agrícola de última generación permite avanzar hacia la consecución de mayores índices de eficiencia y el aumento del rendimiento energético de los recursos como la biomasa o los biocombustibles.
La necesidad de buscar nuevas formas de producir energía, respetuosas con el medio ambiente, han convertido a las fuentes renovables en una alternativa con buenas perspectivas de futuro.
El incremento del coste de los combustibles fósiles, su alto grado de emisiones de efecto invernadero, la dependencia energética y la concienciación general de que debemos conseguir un futuro plenamente sostenible, han hecho posible que la bioenergía (biomasa y biocombustibles) se presente como una opción real que aporta grandes ventajas.
En la actualidad, la biomasa representa una vía eficiente para la producción de energía térmica y electricidad, entre otros. De sus aspectos más positivos destaca su aportación a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero, además, una buena planificación y gestión de los recursos naturales puede contribuir a que los cultivos energéticos sustituyan a los excedentarios, y ofrecer así una nueva oportunidad al sector agrícola. Asimismo, posibilitan la introducción de cultivos de gran valor rotacional frente a monocultivos.




















