Uno de los cuatro motores del avión de KLM estuvo alimentado con una mezcla al 50 % de biodiesel y queroseno normal. El vuelo de una hora despegó y aterrizó en el aeropuerto de Schipol, cerca de Amsterdam con cuarenta pasajeros.
“Reduce las emisiones de CO2 de un 60 a un 80 por ciento más que el queroseno convencional y esto es un gran avance – explicó un portavoz del grupo conservacionista WWF- Y por encima de todo, esto es algo que no se hace a expensas de los bosques primarios ni de nada cuyo cultivo interrumpa la cadena alimentariaâ€.
La lÃnea aérea holandesa KLM sostiene que puede ahorrarse un octavo de combustible convencional con este combustible elaborado a partir de algas.

