Como la demanda mundial de biocombustibles aumenta, la necesidad de transportar las materias primas y combustibles terminados desde donde se producen a donde se consumen, se plantean nuevas exigencias a la capacidad de transporte marÃtimo.
Un estudio elaborado para la Agencia Internacional de EnergÃa (AIE) encontraron que la creación de rutas comerciales viables para los biocombustibles requieren una gran inversión en las modernas instalaciones portuarias además de buques adicionales.
Para ello se ha creado la iniciativa BioenergÃa Tarea 40. El objetivo es apoyar el desarrollo de los mercados y sostenible de la bioenergÃa y el comercio internacionales. El estudio lanzado este mes de julio, examinó los principales productos de energÃa de biomasa enviados por los buques oceánicos como el etanol, el aceite de palma, pellets de madera y virutas de madera.
Los envÃos de los biocarburantes se enfrentan a dos cuestiones principales que deben abordarse, según el estudio. Por un lado el movimiento de grandes cantidades de biomasa de las regiones con el transporte terrestre a los paÃses pobres donde está gran demanda. La segunda cuestión se trata de estar preparados para las demandas de transporte marÃtimo que vendrán con los avances en la tecnologÃa de segunda generación.

