El proceso productivo de combustibles lÃquidos a partir de biomasa tiene básicamente dos fases:
- (1) gasificación, que es el tratamiento térmico de la biomasa para convertirla en «gas de sÃntesis» (una mezcla de monóxido de carbono e hidrógeno)
- (2) la conversión quÃmico-catalÃtica del gas de sÃntesis en una mezcla hidrocarbúrica lÃquida («biocombustible sintético»).
Un equipo de cientÃficos del Laboratorio Nacional de Idaho (INL), en Estados Unidos, ha introducido una innovadora fase termoelectrolÃtica en el proceso productivo básico, denominada «biosintrólisis». Básicamente se trata de un proceso electrolÃtico a alta temperatura (también alimentado por biomasa) que genera oxÃgeno e hidrógeno.
El oxÃgeno se canaliza al proceso de gasificación para facilitar la reacción térmica de gasificación de la biomasa, mientras que el hidrógeno se utiliza como suplemento para la mezcla de gas de sÃntesis, deficiente en ese elemento.
El gas de sÃntesis suplementado con hidrógeno pasa después por la segunda fase: el proceso de producción de combustible lÃquido. Según el boletÃn técnico del INL, la biosintrólisis convierte el 90% del carbono de la biomasa en biocombustible, mientras que el proceso de producción de etanol celulósico (pretratamiento de la biomasa más fermentación) sólo convierte el 35%.

