Están aumentando las inversiones en África en el sector de los biocarburantes, favorecidos por un clima tropical agradable para los cultivos, por la amplia disponibilidad de trabajo a bajo coste y por la presencia de amplias áreas territoriales aptas para producir etanol.
A corto plazo se prevé que esta tendencia de desarrollo continúe, pero sin dar lugar a cambios significativos en los planes energéticos de los países africanos.
A medio plazo la situación es más incierta: el desarrollo de este sector estará ligado, en primer lugar, a las valoraciones internacionales sobre los efectos derivados de la explotación de los biocarburantes, y en segundo lugar, al precio y a la cantidad de petróleo disponible, ya que se trata de un recurso del que varios países africanos son importantes exportadores.
