La ONU propuso normas para evitar que la creciente adquisición de tierras de cultivo en Ãfrica por parte de multinacionales y paÃses terceros condene al hambre a la población local. En julio, el G-8 estudiará posibles compromisos.
Desde 2006, según el International Food Policy Research Institute, los inversores extranjeros han adquirido o alquilado entre 16 y 20 millones de hectáreas de territorio cultivable en paÃses en vÃas de desarrollo (el equivalente de la superficie agrÃcola de Francia).
El fenómeno, según el relator de la ONU, se ha visto alentado por la escalada de los precios de productos agrÃcolas a partir de 2006, el aumento de la producción de biocarburantesr y el interés de los hedge funds y otros fondos especulativos en el sector primario.