ArtÃculo publicado en expansion.com por Lidia Velasco:
Los biocarburantes no terminan de arrancar. El furor inicial ha desembocado en una sobrecapacidad de producción. El consumo aumenta, pero los productores se enfrentan a las importaciones. ¿Lograrán sobrevivir tras la obligación de mezcla en combustibles?
Los biocombustibles han cerrado el peor ejercicio de su historia. Pasaron de ser considerados la alternativa más ecológica a los derivados del petróleo, a estar acusados de provocar una crisis alimentaria y a ser incluso más contaminantes que la gasolina o el diésel.
En 2008, se han consumido 600.000 toneladas, el doble que en 2007, y, este ejercicio, ascenderá a 900.000
Sin embargo, la Comisión Europea (CE) ha mantenido su apoyo en la Directiva de EnergÃas Renovables, estableciendo la obligatoriedad a los Estados miembros de que estos nuevos carburantes supongan un 10% del consumo total en el transporte en 2020.
