- La planta de Cerceda se encuentra «muy por debajo de las 40.000 toneladas que puede procesar al año»
El consejero delegado de Egal Biodiésel, Alejandro Arias DÃaz-Eimil, es claro y conciso: «En estos momentos producir biocarburantes no es rentable. Las petroleras quieren comprarnos el combustible ecológico a precio de diésel convencional, que ahora es muy bajo, y nosotros necesitamos importar aceites vegetales que en estos momentos están más caros».
Por este motivo, la compañÃa que tiene una planta en Cerceda con capacidad para producir 40.000 toneladas al año de biodiésel estudia la posibilidad de reorientar su proyecto hacia la investigación con otras materias primas, principalmente, las algas.
«Debemos buscar una salida a esta situación y, aunque sea a medio plazo, parece que las algas pueden ser la materia prima más barata para producir biocarburantes», explica Arias DÃaz-Eimil, quien añade: «Se da la particularidad de que las algas se alimentan de CO2 y por la proximidad de la central térmica de Meirama serÃa una iniciativa interesante para desarrollar con Unión Fenosa».

El problema que está padeciendo la planta de Cerceda no es único en Galicia, ni en España. De hecho, los responsables de otras compañÃas admiten que en el 2009 se podÃan paralizar proyectos si continúan bajo las mismas circunstancias. Y es que el principal caballo de batalla que mantenÃa el sector a finales del año pasado era el desarrollo del decreto que fijaba las cuotas mÃnimas de biocarburantes que debÃan incluir entre sus productos las petroleras. Pero una vez que el Ejecutivo español dio ese paso (quedaron marcadas en un 3,75% del total para este año y el 5,83% para el 2010), los productores de combustibles ecológicos se han encontrado con que las petroleras están importantando estas cantidades de otros paÃses, como Estados Unidos, que cuentan con subvenciones especÃficas para el biodiésel y que tienen un precio por unidad «con el que es imposible competir».
De este modo, la planta de Cerceda, que supuso para sus promotores una inversión de 12 millones de euros, de los que el 20% los aportó la Administración, se encuentra prácticamente parada. Produce de manera puntual a clientes muy especÃficos, pero no se acerca ni de lejos a las 40.000 toneladas por ejercicio a las que aspiraba el 11 de julio del año pasado, cuando se convirtió en la segunda instalación de estas caracterÃsticas en Galicia, después de la de Entabán en Ferrol. Durante la inauguración, a la que asistió el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, los responsables de Egal Biodiésel explicaron que entre sus prioridades a corto plazo estaba la ampliación de la capacidad de la planta hasta las 100.000 toneladas anuales, lo que generarÃa cerca de 30 puestos de trabajo de forma directa.
Sin embargo, estos planes han quedado aparcados, por el momento, hasta que la situación del mercado de los biocarburantes varÃe. «Por ahora -subraya el consejero delegado de Egal Biodiésel- la planta está en espera. Confiamos en que el mercado se vaya estabilizando, pero será complicado, porque el precio de los aceites y el valor del barril de petróleo no van en paralelo. Son muy diferentes. Esta parte del problemas es difÃcil de modificar».
Desde la compañÃa analizan ahora todas las posibles salidas a la crisis. Entre ellas, la que cobra más fuerza es la de transformar el proyecto en una iniciativa de investigación y desarrollo para producir biocombustible a partir de las algas. Fuentes del sector estiman que esta materia prima puede ser la más barata para conseguir carburantes ecológicos. Aunque admiten que el desarrollo de esta tecnologÃa no será efectiva hasta el 2010, según publica lavozdegalicia.com.

Todo eso pasa por los especuladores inmorales de España y Estados Unidos.