En la Asociación Española de Municipios del Olivo reflexionan:
Por ejemplo una opción sería destinar a biodiesel 200.000 T de los aceites lampantes de menor calidad, ésta cantidad de aceite produciría más de 200 millones de litros de biocombustibles listos para proveer a los propios tractores de los olivareros.
Esto, en un año como el actual, supondría aproximadamente un 15% de la producción y el 99% de las almazaras españolas producen ese porcentaje de aceite lampante que irremediablemente iría a refinería y nos consolaremos afirmando que nunca sería un virgen de consumo directo. Sería aceite de oliva refinado y como en los últimos tiempos nos afirman que es un “commodity” pues estará sujeto a las derivaciones que están sufriendo otros commoditys como el cereal o las oleaginosas.
Con esta medida, el equilibrio del mercado establecería el precio justo por un kilo de aceite que podría rondar los 2.5 €, a partir de ahí habría que seguir ganando mercado año tras año y elevar la demanda mundial progresivamente para que se igualara a la oferta, pero mientras tanto los olivicultores tendrán que seguir cultivando sus tierras incluso necesitan comer y pagar sus facturas.
La cuenta, a modo de ejemplo y simplificando, es fácil:
Situación A: 1.300.000 T x 1.800 €/T = 2.340 millones de euros.
Situación B: 1.100.000 T x 2.500 €/T = 2.750 millones de euros + 200 millones de litros de biodiesel.
La articulación podría ser mediante la firma de un compromiso de los olivareros para destinar un porcentaje de su producción a biodiesel, a cambio del mismo se le suministrarían cheques de combustible por la cantidad que le correspondiera, el mundo cooperativo y las asociaciones agrarias serían una herramienta idónea para articular una fórmula como ésta u otra alternativa.
Puedes leer y dejar tu opinión el artículo completo en los foros de biodieselspain.com.

