- La composición de los paÃses de destino de las exportaciones de biodiésel experimentó un importante cambio a partir del 2006, que se afirmó en el 2007
Hasta el 2005, las escasas ventas del producto se dirigÃan mayoritariamente a los paÃses limÃtrofes, que en ese año abarcaban el 70,1% del total, entre los que se destacaron Chile (50,8%) y Brasil (10,6%). Con menores participaciones aparecÃan Perú (7,6%) y Paraguay (1%). El resto de los paÃses abarcaba cerca del 29,9%, con mayorÃa de latinoamericanos como destino. Es decir, el reducido mercado para las exportaciones argentinas de biodiésel aparecÃa circunscrito al ámbito puramente regional.
En el primer semestre del 2008 se observó una mayor concentración en sólo dos destinos: los Estados Unidos y los PaÃses Bajos, que suman, conjuntamente, el 95,3% del total exportado en valores y del 95,9% en cantidades.
En el primer lugar se ubican los Estados Unidos, con el 82,7% (75,6% en el 2007), y los PaÃses Bajos aparecen como el segundo cliente, con el 12,6% (4,3% en el 2007). Con menores participaciones están Francia, Bélgica, Chile y Brasil, y el resto con el 0,2%. Claramente se observa que la concentración en las ventas tiene relación directa con las necesidades de cambio en el uso de combustibles en los paÃses desarrollados.
Las exportaciones de Estados Unidos después han llegado a Europa dando lugar al llamando “biodiesel subvencionado“.
En cuanto a la producción de aceite de soja, insumo principal en la actualidad del biodiésel, en los primeros seis meses del 2008 fue de 2,7 millones de toneladas, con una caÃda del 12,2% contra igual perÃodo del 2007, por el conflicto entre el gobierno y el campo. El grueso de la producción de aceites de soja -continúa señalando el informe de IES Consultores- se destina a la exportación, la cual abarcó el 84,5% en enero - junio del 2008. Se apreció una caÃda del 16% en dicho perÃodo, producto principalmente del conflicto entre el gobierno y el campo.
De esta manera, tan sólo el 8,7% fue utilizado para la elaboración de biodiésel, por lo que el resto se destinó al consumo interno y a la elaboración de alimentos.
