Ejecutivos de las empresas Biodiésel Internacional (BDI), austriaca, y Entabán Ecoenergéticas, española, visitaron Brasil para estudiar la instalación de plantas de producción de biodiésel, en el Sudeste y en Bahía, asociadas a grupos locales.
BDI es la primera empresa extranjera especializada en equipamientos para plantas de biodiésel que llega a Brasil. Según datos del Gobierno federal, existen más de veinticuatro proyectos de nuevas plantas anunciados, aunque todavía no se encuentran en la fase de construcción. Por el momento, la única extranjera que ya actúa en ese segmento es la también austriaca Andritz Separation.
Uno de los primeros proyectos de BDI será la construcción de una planta en Río de Janeiro, que utilizará como materia prima el aceite residual de cocinas industriales, y que tendrá una capacidad mínima de 100 millones de litros de biodiésel por año.
La inversión la llevará a cabo la española Entabán, en asociación con empresas locales. Juan José López, Consejero Delegado de Entabán, dijo que entre los posibles socios que la empresa busca está Petrobrás. “En Europa, Argentina, Uruguay y Ecuador trabajamos siempre asociados a las petroleras, porque facilita la entrega del diesel y reduce los costos”, enfatizó. En Argentina, Entabán construyó una unidad productora de 60 millones de litros al año con Repsol.
Según López, todavía no definieron el valor que invertirán en Brasil, pero según fuentes del sector, el coste medio para la instalación de una planta en Brasil sería de unos 20 millones de reales brasileños, o sea unos 7,3 millones de euros; mientras que en Europa, en cambio, ese coste llegaría a los 22 millones de euros.

