El grupo quÃmico La Seda de Barcelona ha paralizado sus planes de construcción de plantas de biodiesel para ver cómo se posiciona el mercado de los combustibles ecológicos y si es rentable invertir en esta actividad, según anunció su presidente, Rafael Español, en la junta de accionistas.
El único proyecto en este ámbito que por ahora saldrá adelante se situará en las instalaciones de IQA-LSB en Tarragona, supondrá una inversión aproximada de 45 millones de euros y tendrá una capacidad de producción de 200.000 toneladas de biodiesel.
La Seda y Bionor Transformación, filial del grupo CIE Automotive, constituyeron en febrero del año pasado Biocombustibles La Seda, una sociedad conjunta centrada en la producción de biodiesel y participada en un 60% por el grupo catalán.
Una parte de la ampliación de capital llevada a cabo en 2007 por valor de 439,5 millones de euros se tenÃa que destinar a la instalación de plantas de biodiesel en Tarragona, Nápoles (Italia) y Wilton (Reino Unido).
La compañÃa se habÃa planteado instalar este tipo de plantas de biodiesel en muchos de sus 22 emplazamientos fabriles repartidos por paÃses como España, Marruecos, Reino Unido, TurquÃa y Grecia.
Sin embargo, Español ha explicado hoy a los accionistas de La Seda que la polÃtica de subvenciones que se aplica en paÃses como Estados Unidos hace “muy difÃcil” lograr la rentabilidad en la producción de este tipo de combustibles.
El presidente de La Seda ha anunciado que en septiembre se presentará un plan estratégico 2008-2012, aunque ya ha dejado claro que la prioridad en la actualidad es integrar todos los negocios adquiridos en los dos últimos ejercicios, que han permitido que la compañÃa dé un salto en cifra de negocios.
Español ha reiterado que la integración con Interquisa, filial de Cepsa, es un proyecto descartado y que el objetivo ahora es consolidar y racionalizar los actuales negocios.
En cuanto a los rumores sobre una posible opa, Español se ha limitado a decir que con la presente cotización de las acciones de La Seda “no serÃa extraño” que algún inversor optase por esta medida.Â

El futuro de La Seda es claramente positivo. Su negocio como productora de PET y de envases de PET es la clave. Una aventura en el mundo de Biodiesel serÃa un error, dado que Biodiesel es el tipo de “solución” que no hará mas que agravar una mala situación. Hace años en Europa se subvencionaron las flotas de pesca… estas mismas han dejado la vida en el mar a punto de extingirse y ahora hay que pagar a los pescadores por quedarse en tierra. Poco atrás Europa subvencionó a las fabricas de pienso (utilizando animales muertos) lo que extendió el mal de las vacas locas por todo el continente. Ahora hay muertos humanos y no se encuentra buey en el mercado nacional. Para “proteger al medioambiente” construimos enormes plantas que convertirán materia vegetal (aprovechando terreno antes dedicado a la agricultura y espacios forestales) en gasolina…gastando abonos artificiales, sembrando cosechas anti-naturales, contribuyendo a la inflación de los precios de la comida básica por no mencionar el coste ambiental de las mismas plantas. Biodiesel es contraproducente…y cuando los politicos por fin se enteren de su nuevo error, desaparecerán las subvenciones y nos dejarán con el coste (capital y daño medioambiental) igual que cuando los graves errores fueron invertir en flotas pesqueras claramente insostenibles y plantas de pienso que fueron en contra de la naturaleza y sentido común. Hasta empresas con una historia pésima de delitos medioambientales (Sniace) compran cosechas futuras en Polonia. La Seda tiene suerte si evita tomar parte en el desarrollo de biodiesel tan obviamente equivocado.