El crecimiento de la oferta y la demanda de biocarburantes será más limitado por los obstáculos económicos y tecnológicos que por la disponibilidad de tierras a nivel mundial, dijo Wood Mackenzie Consultants Ltd, una firma de consultorÃa energética de Edinburgo.
Los elevados costos de producción causada por el precio de las materias primas es “un importante factor restrictivo en la demanda'’ según Alan Gelder, vicepresidente de Wood Mackenzie. Hay pocas tecnologÃas disponibles comercialmente viables para satisfacer la demanda de biocombustibles hechos de materiales no alimentarios, dijo.
Shell, la mayor compañÃa petrolera europea por valor de mercado, y Chevron Corp han invertido en tecnologÃas que les permitan desarrollar los biocarburantes que no se hacen con cultivos alimentarios.
Shell anunció que la construcción de la primera planta de producción comercial para convertir la biomasa en combustible diesel sintético se ha completado. La planta, construida en Freiburg, Alemania, por Choren Industries GmbH, comenzará a producir combustible a partir de residuos de madera en los próximos meses, según Shell. Tendrá una capacidad de 18 millones de litros de combustible al año. Shell tiene una participación en Choren.

