Según la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa, AVEBIOM, los productores de bioenergÃa demandan apoyo, compromiso y claridad para rescatar un Programa Bioenergético sensato.
La UE estableció a través de su PolÃtica AgrÃcola Común (PAC) una serie de medidas para el fomento de los cultivos energéticos. En el Reglamento 1782/2003 se determina la ayuda que, hasta el momento, está fijada en 45 €/ha y año para una superficie máxima garantizada que, en la actualidad, se ha concretado en 2.000.000 de hectáreas para el conjunto de la UE.
Con estas premisas y la posibilidad de cultivar y justificar superficie de retirada, el arranque de la campaña pasada resultó muy satisfactorio. Hubo una aceptación espléndida a la hora de hacer contratos por parte de los productores de cultivos bioenergéticos, tanto para las siembras de cereales como para las de oleaginosas destinados a producir biocarburantes. El conflicto comenzó, como sabemos, por el enorme salto cuantitativo que experimentaron los precios de ambos productos en el mercado mundial y un remate negativo final para el productor europeo, que ha tenido que sufrir una reducción de casi un 30% en el precio final de sus entregas por rebasar la superficie máxima garantizada establecida.
Para esta campaña, el panorama parece ser radicalmente diferente.
Por una parte, los precios tienen expectativas de mantenerse en valores no competitivos para las empresas de biocombustibles, por lo que no se han hecho apenas contratos. Por otra parte, el productor está decepcionado por el quebranto padecido y a la vez confundido porque se rumorea que del ‘chequeo médico’ de la PAC se pretende eliminar la ayuda y muchas de las expectativas agrarias y agroindustriales depositadas en el mercado de los biocarburantes.
Ahora bien, nos preguntamos qué pasa con aquellos productores que ya han introducido o se están planteando introducir, en su explotación, cultivos energéticos para la producción de biomasa sólida orientada a la generación de energÃa térmica o eléctrica. Se percibe en este colectivo cierta sensación de abandono. El escaso apoyo recibido hasta ahora, por este tipo de cultivos, está provocando que todavÃa muchos de los posibles productores con interés lean la Directiva 2003/30/CE y el Reglamento 1973/2004 y sigan preguntando a los gestores de la PAC si:
Poner, por ejemplo, chopo a alta densidad y a rotación corta se contempla o no en los supuestos de solicitud de ayuda.
Si los cultivos plurianuales de tipo agroforestal (como chopo, sauce, robinia) recibirán cada año la ayuda establecida sin ningún problema.
Si no existirá ningún impedimento administrativo para que las parcelas dedicadas a cultivos energéticos plurianuales para biomasa admitan el Pago Único.
Si sus parcelas tendrán algún tipo de modificación en cuanto a su ordenación productiva a la hora de introducir un cultivo agroforestal, es decir, que puedan dejar de ser agrÃcolas y se plantee un cambio de uso a forestal y sus repercusiones futuras.
Si la presión administrativa y social al sector primario, para amortiguar el cambio climático y las emisiones y reducir la dependencia energética exterior europea, tiene traducción en compromisos reales de apoyo económico al sector, con primas adicionales (nacionales o europeas) que fomenten estos nuevos cultivos que son fuentes renovables y sostenibles de energÃa.
Si la propuesta de subvencionar hasta el 50% los costes de implantación de los cultivos energéticos plurianuales es seria y será efectiva, tras el chequeo de la PAC, a partir del mes de mayo, según plantean algunos de los paÃses de la UE a la cabeza en la gestión energética sostenible.
Por último, serÃa correcto preguntar, además, cuántas y cuáles son las referencias reales en la experimentación con este tipo de cultivos agroforestales, encaminadas a orientar tanto a quienes van a tomar la decisión de plantar, como a aquellos que gestionan y colaboran en la buena marcha del sector productor básico, en la creación de empleo y riqueza y en el sostenimiento de un entorno agro-ambiental diverso.
Estas cuestiones, que generan incertidumbre en el sector productor, han sido recogidas por AVEBIOM que lanza estas preguntas con la intención de recopilar datos de las distintas comunidades autónomas y de la Administración del Estado con el fin de conocer, cómo se conciben y, en algunos casos, cómo se interpretan estas cuestiones, con el propósito de unificar criterios, aclarar interrogantes y proporcionar confianza entre los productores.
Fuente: ExpobioenergÃa


