La Comisión Europea indicó ayer que propondrá la supresión de las subvenciones para los cultivos destinados a la producción de biocarburantes, en medio de la creciente polémica por el desarrollo de esta fuente de energÃa para luchar contra el cambio climático.
«Vamos a proponer a los Estados miembros suprimir esas subvenciones, porque el mercado existe para los biocarburantes y ya no es necesario alentar su cultivo», afirmó en Bruselas el portavoz europeo para cuestiones de agricultura, Michael Mann.
Estas ayudas alcanzan los 90 millones de euros para dos millones de hectáreas.
Varios responsables europeos ya habÃan manifestado su preocupación por la utilización de la producción agrÃcola con fines energéticos en detrimento de los alimentos, en un contexto de alza de los precios de las materias primas. «La producción agrÃcola con fines alimentarios debe ser claramente prioritaria», aseguró ayer el ministro francés de Agricultura, Michel Barnier, quien propuso una iniciativa europea frente al aumento de precios de las materias primas y la crisis alimentaria que ello provoca.
Biocombustibles
En este sentido, el relator de Naciones Unidas, Jean Ziegler, aseguró que el uso de biocombustibles se ha convertido en un «crimen contra la humanidad» en vista de los problemas que tiene actualmente el mundo con el precio de los alimentos. Ziegler aseguró que la quema de cientos de millones de toneladas de maÃz, cereales, arroz y otros productos para producir biocombustibles era un factor primordial en las fuertes alzas de los precios de los alimentos, aunque admitió que no era el único.
Otros factores aludidos por Ziegler son la polÃtica del FMI -que obliga a muchos paÃses del tercer mundo a tener una agricultura orientada la exportación a costa de la economÃa de subsistencia- y la especulación en los mercados que ayuda a disparar el precio de los alimentos.

