El alza actual de los precios de los alimentos y la deforestaci贸n, que cada vez m谩s expertos asocian con la producci贸n de biocarburantes, ha llevado a algunos l铆deres europeos reunidos en cumbre en Bruselas a replantearse el uso de estas fuentes ‘verdes’, destinadas en un principio a luchar contra el cambio clim谩tico.
La presidencia eslovena de la Uni贸n Europea (UE) no descart贸 una revisi贸n del objetivo obligatorio europeo que contempla que los biocarburantes supongan un 10% del total de los carburantes consumidos por los europeos antes de 2020.
“No se excluye repasar o revisar el objetivo”, aunque los Veintisiete no disponen por el momento de “elementos determinantes” en este sentido, coment贸 el primer ministro esloveno, Janez Jansa, durante la cumbre de dos d铆as cerrada el viernes.
El jefe del gobierno italiano, Romano Prodi, fue m谩s lejos incluso al reclamar abiertamente “un examen muy profundo” de ese objetivo del 10%.
La comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, asegur贸 en cambio que el bloque no cambiar谩 su estrategia de lucha contra el cambio clim谩tico pese al car谩cter “controvertido” de los biocarburantes.
En efecto, una reciente lluvia de estudios cient铆ficos apunta a que el uso de cereales para producir carburantes puede influir en el alza mundial de los precios de la alimentaci贸n, la deforestaci贸n - que agrava la contaminaci贸n -, el desequilibrio de los ecosistemas e incluso en el desplazamiento de las poblaciones de los pa铆ses pobres.
Los partidarios de los carburantes de origen vegetal (biodiesel y etanol) defienden por su parte que 茅stos constituyen una alternativa para reducir las emisiones contaminantes y la dependencia de los europeos frente al petr贸leo.
“Debemos diversificar nuestras fuentes de carburantes”, puesto que “las penurias siguen siendo un peligro real”, record贸 Boel, apoyada en el hecho de que los precios del crudo siguen batiendo r茅cords.
“No utilicemos los biocarburantes como chivos expiatorios para explicar la fluctuaci贸n de los precios” de los alimentos, advirti贸 la comisaria, para quien este fen贸meno se justifica en la fuerte demanda de los pa铆ses emergentes como China y a las cosechas que se han visto perjudicadas por las condiciones meteorol贸gicas en Europa y Australia.
Dirk Carrez, uno de los responsables de la asociaci贸n europea de bioindustrias EuropaBio, se帽ala que los precios de los alimentos brutos no se han disparado, sino que es el alza del petr贸leo la que ha tenido una incidencia en los costes de su transformaci贸n y transporte.
Este experto teme que el debate actual frene las investigaciones sobre los biocarburantes de segunda generaci贸n, m谩s ecol贸gicos porque est谩n fabricados a partir de residuos agr铆colas, como la paja.
Los l铆deres de la UE tienen previsto decidir este viernes que su plan de ataque contra las emisiones de gases de efecto invernadero debe ser avalado “antes de finales de 2008″ para ser presentado en las negociaciones internacionales sobre el cambio clim谩tico que se iniciar谩n un a帽o m谩s tarde.
Pero “la pol铆tica escogida deber谩 tener en cuenta los estudios cient铆ficos”, advirti贸 la eurodiputada verde Claude Turmes, autora del informe parlamentario sobre este asunto.
En sus conclusiones, Bruselas estipula que los biocarburantes no podr谩n ser fabricados con materias primas procedentes de bosques v铆rgenes ni de zonas naturales protegidas, y que las energ铆as “verdes” demasiado contaminantes deber谩n ser descartados.


