A pesar de la dura competencia exterior -especialmente desde Estados Unidos-, la implantación de fábricas de biodiésel en puertos españoles empieza a ser una realidad. Mientras Alicante mantiene paralizado el proyecto del Grupo Natura, la primera planta del puerto de Sevilla de Entabán ya ha entrado en funcionamiento, y en breve lo hará una de las que se construyen en Bilbao.
AsÃ, la producción de biodiésel en puertos es ya una realidad, mientras otras plantas -como la de Gijón, también del Grupo Natura- avanzan a ritmos vertiginosos. La hispalense, de la compañÃa Entaban, es la primera de las refinerÃas proyectadas en terrenos portuarios que entra en funcionamiento, para sumarse a la veintena de factorÃas repartidas por todo el territorio.
Según explicó a ABC el director de Biocarburantes de la patronal de energÃas renovables (APPA), Manuel Bustos, la planta de Sevilla se inauguró a finales del pasado mes de octubre con la presencia de representantes de la Junta de AndalucÃa y del Ministerio de EconomÃa y Hacienda -ambos en manos del PSOE-. Mientras, en Alicante los socialistas se han posicionado claramente en contra de la infraestructura.
Asimismo, Bustos señaló que la primera de las tres plantas proyectadas en el puerto vizcaÃno de Ciérbana entrará en funcionamiento este mismo año. La planta, al igual que la hispalense, cuenta con el respaldo del Gobierno, en este caso incluso financiero. Diesel Energy Bilbao cuenta con una importante participación de la SEPI.
Oportunidad para los puertos
Además de las que ya se encuentran en construcción, hay varias decenas de plantas de biodiésel proyectadas en diversos puertos españoles. En la mayorÃa de casos, cuentan con el respaldo del Ministerio de Fomento -al tratarse el biodiésel de una inversión «estratégica» para la Unión Europea (UE)-, e incluso de varios gobiernos regionales de signo socialista. AsÃ, tanto la Junta de AndalucÃa como la Xunta de Galicia han concedido subvenciones millonarias a los proyectos de sus puertos. Según el directivo de APPA, la tendencia a instalar el biodiésel en los puertos -principalmente para rentabilizar la rápida salida al mar en las exportaciones- nace de «una doble vÃa». De un lado, «la solicitud de las empresas» (APPA agrupa a unas cuarenta), y de otro el hecho de que «los puertos han visto una oportunidad» en los biocarburantes.
Mientras, el proyecto de Alicante, destinado a convertirse en una de las mayores plantas en activo -250.000 toneladas al año de capacidad máxima- y en la primera exportadora hacia el Mediterráneo, sigue paralizada y sin visos de superar el bloqueo. De hecho los inversores, especialmente el grupo mayoritario, Jiménez Belinchón, mantienen abierta la vÃa judicial -aunque sin renunciar a la negociación-.


