La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, reconoce que una de las mayores satisfacciones que se ha llevado durante esta legislatura se produjo el 28 de mayo de 2007, cuando ley贸 los resultados de las elecciones municipales y comprob贸 que algunos de los alcaldes m谩s beligerantes con la pol铆tica medioambiental del Ejecutivo hab铆an sufrido una fuerte p茅rdida de votos e incluso alguno hab铆a sido desbancado de su puesto. ‘Los ciudadanos no se han cre铆do sus mentiras’, apunt贸.
Desde que accedi贸 al cargo, Narbona ha sufrido la presi贸n de los alcaldes del Partido Popular en la Comunidad Valenciana, como consecuencia de la derogaci贸n del Plan Hidrol贸gico Nacional (que preve铆a un trasvase desde el Ebro hacia las cuencas m谩s deficitarias de Espa帽a) y la posterior aprobaci贸n de una nueva pol铆tica del agua basada en la construcci贸n de desaladoras. El tira y afloja ha sido constante en los 煤ltimos cuatro a帽os: los populares han criticado la desalaci贸n por cara y por contaminante, mientras que el Gobierno la ha defendido como el 煤nico remedio para paliar el d茅ficit h铆drico en el Mediterr谩neo, castigado por la falta de precipitaciones y el aumento del consumo de agua procedente del turismo y de los regad铆os.
Pero si por algo se ha caracterizado esta legislatura ha sido por la irrupci贸n del cambio clim谩tico y su inclusi贸n en la agenda pol铆tica del Gobierno. Hasta el principio de la legislatura ninguna administraci贸n p煤blica se hab铆a atrevido a ponerle el cascabel al gato de Kioto (el protocolo internacional que obliga a reducir las emisiones a la atm贸sfera) y cifrar el coste de la factura que ten铆an que pagar las empresas espa帽olas por contaminar m谩s de la cuenta. Los quince a帽os de fuerte crecimiento que ha encadenado la econom铆a espa帽ola desde 1990 se han basado en un uso intensivo de la energ铆a y de una extralimitaci贸n en las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente de la construcci贸n y sus sectores auxiliares, para cumplir con el objetivo de medio mill贸n de viviendas que se ha construido de media en los 煤ltimos cuatro a帽os.
Pese a los esfuerzos, el protocolo, que establec铆a que las emisiones de gases de efecto invernadero de los pa铆ses firmantes deb铆an crecer como mucho un 15% en 2008 respecto al nivel de 1990, est谩 lejos de cumplirse. En 2005, la contaminaci贸n creci贸 un 52%, lo que oblig贸 al Ejecutivo a hacer un nuevo reparto de derechos de emisi贸n entre las industrias contaminantes, que les obligar谩 a asumir m谩s costes por emitir m谩s.
TRANSPORTE
En el dif铆cil camino de cuadrar emisiones y crecimiento econ贸mico, Medio Ambiente se ha encontrado un nuevo aspecto que a帽ade m谩s complejidad. Los sectores denominados difusos (transporte, residencial o agricultura), pese a ser un foco importante de contaminaci贸n (el 50% de las emisiones), se hab铆an quedado fuera de los que ten铆an que reducir emisiones o pagar por contaminar. Sin embargo, esa bula se ha acabado. La Comisi贸n Europea ha aprobado un nuevo marco de referencia hasta 2020 en el que establece que el transporte y los particulares tendr谩n que reducir un 10% sus emisiones respecto a 1990.
Y eso no parece compatible con un actual modelo de crecimiento. Al transporte se le ha intentado regular a trav茅s de la reforma de la fiscalidad ‘verde’, que pretend铆a ligar los impuestos que gravan a los autom贸viles en funci贸n de lo que contaminan y no de la potencia, como hasta ahora. Esa reforma se ha quedado a medias y s贸lo ha conseguido sacar adelante el nuevo impuesto de matriculaci贸n, que establece cuatro tramos impositivos (exime a los menos contaminantes y penaliza a los que m谩s emiten), pero no ha hecho lo mismo con el de circulaci贸n, que finalmente no ha visto la luz en esta legislatura y cuya modificaci贸n queda supeditada a la reforma de la Ley de Haciendas Locales. La gesti贸n y recaudaci贸n de este tributo est谩 cedida a los ayuntamientos, que perciben un 5% de sus ingresos a trav茅s del mismo.
Otra medida encaminada a reducir el impacto del transporte ha sido la obligatoriedad de que utilicen biodi茅sel y bioetanol en un porcentaje m铆nimo. (5,83% en 2010). Esta medida, que parec铆a positiva en un primer momento, se qued贸 diluida por la presi贸n de las petroleras que no estaban dispuestas a a que el bioetanol se dispense en las gasolineras (Espa帽a es excedentaria en gasolina y la introducci贸n de bioetanol obligar铆a a exportar a煤n m谩s gasolina, lo que reducir铆a la cuota de ventas al exterior de las petroleras).
Algo similar ocurre con las viviendas. Construir medio mill贸n de casas al a帽o no parece que sea el modelo sobre el que se asiente una pol铆tica de reducci贸n de las emisiones. Algunas medidas incluidas en las estrategias nacionales de lucha contra el cambio clim谩tico, como la supresi贸n de las calderas de carb贸n en 2012, van en esa l铆nea, aunque se antojan claramente insuficientes.
LITORAL
‘Quien contamina paga’. Ese ha sido el lema m谩s repetido por el Ejecutivo para ponerle nombre y apellidos a la pol铆tica medioambiental dise帽ada por Narbona, que se ha convertido en el azote de los constructores con otras dos actuaciones que han derivado en fuertes conflictos regionales: el deslinde del dominio p煤blico mar铆timo terrestre y la ampliaci贸n de la protecci贸n de los parques naturales.
Consciente de la importancia del turismo (Espa帽a es el segundo destino mundial por turistas e ingresos), el Ejecutivo se plante贸 desde el principio de la legislatura acelerar el proceso de deslinde del litoral, para frenar la presi贸n urban铆stica sobre la costa espa帽ola. Los objetivos marcados en esta materia para finales de 2008 son incluir 10.000 kil贸metros de litoral en el dominio p煤blico y adquirir 167 parcelas de alto valor ecol贸gico. En esta misma l铆nea, Narbona aprob贸 una ley de Patrimonio Natural, que ampli贸 el concepto de protecci贸n sobre parques naturales y nacionales, lo que le cre贸 un fuerte conflicto con algunos presidentes regionales, especialmente del PP, como Esperanza Aguirre, que se revel贸 por lo que consider贸 un ataque a sus planes urban铆sticos.
PSOE. Permanece el veto a la nuclear
La lucha contra el cambio clim谩tico volver谩 a ser el eje del programa pol铆tico que el PSOE presentar谩 para las elecciones para el pr贸ximo 9 de marzo. Entre las promesas incluidas en el mismo destacan la incorporaci贸n de criterios relacionados con el cambio clim谩tico para la construcci贸n de infraestructuras, la inversi贸n de 1.000 millones de euros para un programa de rehabilitaci贸n de viviendas y edificios para mejorar el consumo de energ铆a o la plantaci贸n de 45 millones de arboles. El Partido Socialistas mantiene su apuesta por las energ铆as renovables y persevera en el veto a la energ铆a nuclear, pese a haber sido criticado desde numerosos sectores empresariales y pol铆ticos.
En el texto, el PSOE recupera la aprobaci贸n de una ley para la movilidad sostenible, que no ha salido adelante esta legislatura, y la promoci贸n de los biocarburantes, cuya mezcla no deber谩 superar el 5,83% en 2010.
PP. Plantar 500 millones de 谩rboles
Cambio clim谩tico, incendios y agua. El Partido Popular quiere convertir estas tres premisas en los puntales de su pol铆tica medioambiental para los pr贸ximos cuatro a帽os. El primer gran objetivo es la aprobaci贸n de una ley integral contra el Cambio Clim谩tico, en la que se establecer谩 objetivos de reducci贸n de emisiones de gases de efecto invernadero tanto para empresas como particulares y se obligar谩 a ambos colectivos a ce帽irse a las recomendaciones del panel de cient铆ficos que han dise帽ado la pol铆tica para la ONU.
Los otros dos ejes pasan por la aprobaci贸n de un plan nacional de lucha contra los incendios forestales, en el que se incluye la promesa de plantar 500 millones de 谩rboles, y un pacto nacional por el agua, ‘para mejorar la gesti贸n de los recursos h铆dricos, promoviendo su uso racional y las transferencias de recursos sobrantes disponibles de las cuencas excedentarias a las deficitarias’.
IU. Crecimiento racional de las ciudades
Izquierda Unida propone en su programa pol铆tico que se produzca un crecimiento racional y sostenible de las ciudades y peque帽as poblaciones y una revisi贸n a fondo de la fiscalidad verde para los autom贸viles, con el objetivo de desincentivar el uso de los autom贸viles m谩s contaminantes y fomentar el uso del ferrocarril y de los trenes de cercan铆as, menos contaminantes.
Entre sus propuestas tambi茅n destaca el cierre progresivo de las centrales nucleares, una limpieza sistem谩tica de los montes para evitar los incendios forestales y una pol铆tica h铆drica centrada en reparar las fugas existentes en las redes de distribuci贸n, por donde se pierde uno de cada cinco litros en Espa帽a.
PNV. Ayudas para fomentar las renovables
Remodelar el uso que hacen los ciudadanos del transporte es una de las prioridades del Partido Nacionalista Vasco en materia medioambiental para las pr贸xima legislatura. Una de las principales propuestas se basa en la vertebraci贸n del municipio (acercando a los ciudadanos a los servicios) y vertebraci贸n del territorio (posibilitando el traslado hacia las capitales).
En el programa tambi茅n propone la creaci贸n de un programa de ayudas para los municipios que quieran mantener sus instalaciones y alumbrado p煤blico con energ铆as renovables y la potenciaci贸n de los parques naturales como elementos dinamizadores del desarrollo rural y la creaci贸n de empleo asociado.
