- La medida, concebida para favorecer la protección forestal, será pionera en España
La ConsejerÃa de Medio Ambiente y Desarrollo Rural está diseñando los primeros planes anuales de aprovechamiento de biomasa en el Principado de Asturias, que empezarán a ejecutarse en montes públicos que requieran trabajos selvÃcolas y de prevención de incendios.
Para garantizar un buen trabajo, la Dirección General de PolÃtica Forestal ha elaborado unos pliegos técnicos y administrativos que recogen todos los requisitos que deberá cumplir el comprador de la biomasa para asegurar un adecuado aprovechamiento de este recurso forestal. La medida garantiza un nuevo modelo de gestión del monte, que redunda en la generación de empleo y de renta añadida para sus propietarios.
Con esta iniciativa, Asturias se colocará a la cabeza del territorio nacional, ya que la medida es pionera, puesto que ninguna comunidad autónoma tiene operativos pliegos de aprovechamiento de biomasa. Entre los aspectos técnicos más importantes de su contenido destaca que el objeto de aprovechamiento se determinará por demarcación superficial.
El proceso
Los pliegos de condiciones especifican el procedimiento de actuación, que se denomina clareo semisistemático. El proceso consiste en la apertura de calles a distancia predeterminada, permitiendo el acceso de la maquinaria a la masa forestal. Desde estas calles se seleccionarán los árboles a cortar.
Tras la elaboración de los pliegos de condiciones, el siguiente paso será seleccionar los rodales objeto de la biomasa, que principalmente serán árboles jóvenes que conviene sacar del monte para mejorar la calidad de la masa y limitar el material combustible para evitar incendios. El destino de la biomasa, que podrá ser energético o térmico, se decidirá en función de la empresa adjudicataria.
Según explicó el director de PolÃtica Forestal, Cristino Ruano, el aprovechamiento de la biomasa no será un fin en sà mismo, sino una consecuencia de los tratamientos selvÃcolas que tienen como objetivo mejorar el arbolado del monte». Para ello, se utilizarán aquellos árboles sin aprovechamiento maderable y cuyo valor tanto económico como biológico sea bajo.

