- Las obras del primer proyecto del polo energético portuario llevan meses paralizadas
- La compañía alega «problemas de financiación»
El primer proyecto industrial para el polo energético de El Musel está congelado. El grupo Jiménez Belinchón frenó la construcción de la planta de biodiésel en el muelle de La Osa poco después de que los presidentes del Principado y de la Autoridad Portuaria colocaran la primera piedra, el pasado septiembre.
El grupo alega problemas de financiación como causa de la paralización. La producción de biodiésel está en crisis en España por las importaciones de Estados Unidos, país que subvenciona la producción. Duro Felguera tampoco producirá biodiésel en El Musel, sino que se dedicará a importarlo.
Nátura Energía Renovable -empresa controlada por el grupo Jiménez Belinchón y en la que también participan Ahorro Corporación y Anlogar- ha paralizado las obras de la planta de biodiésel que promueve en la ampliación del muelle de La Osa, en el puerto de El Musel. El proyecto lleva meses en punto muerto, y apenas han avanzado los trabajos desde la colocación de la primera piedra, el pasado 18 de septiembre, en un acto encabezado por los presidentes del Principado, Vicente Álvarez Areces, y de El Musel, Fernando Menéndez Rexach.
La planta de biodiésel del grupo Jiménez Belinchón estaba destinada a ser el primer proyecto operativo del futuro polo energético de El Musel, que también incluye la regasificadora, la futura terminal de graneles sólidos, un ciclo combinado (central térmica de gas natural en la explanada de Aboño) y otra planta de biodiésel promovida por Corporación Marítima Lobeto Lobo en sociedad con Duro Felguera (proyecto paralizado parcialmente).
El presidente de Nátura y vicepresidente de Jiménez Belinchón, Juan Carlos Jiménez Sánchez, señaló en la colocación de la primera piedra que la planta de biodiésel entraría en funcionamiento en 2009 para producir medio millón de toneladas de biodiésel al año (unos 600 millones de litros).
Jiménez Belinchón afirma que mantiene su compromiso de ejecutar el proyecto. Los trabajos están «parados provisionalmente; se están retrasando en tanto se consigue la financiación necesaria, que va más lenta por los problemas financieros que afectan a todos los sectores», indicó un portavoz de la compañía a LA NUEVA ESPAÑA. Jiménez Belinchón agrega que «se siguen desarrollando al ritmo previsto los trabajos de ingeniería necesarios para la construcción de la fábrica». La explicación que ahora da la empresa sobre el frenazo en el proyecto de El Musel contrasta con las declaraciones que efectuó a medios nacionales el presidente de Nátura el pasado 13 de diciembre. Juan Carlos Jiménez advertía entonces de que sólo tres de las 19 plantas de biodiésel en marcha en España están operativas efectivamente, y «el resto o ha parado o está en suspensión de pagos o a la venta». La que el grupo Jiménez Belinchón tiene en marcha en Ocaña (Toledo) está perdiendo 150 euros por cada tonelada que produce.
El problema es el alza en los precios de los aceites vegetales, que se usan como materia prima y, sobre todo, la doble subvención del biodiésel que se produce en Estados Unidos. En ese país se subvenciona con 200 dólares cada tonelada producida. Cuando llega a España se beneficia, además, de la tasa cero en el impuesto de hidrocarburos, al igual que la producción de biodiésel nacional. El resultado es que el biodiésel importado de Estados Unidos se vende a 600 euros por tonelada, cuando producirlo en España cuesta 750 euros. Ese motivo es el que ha llevado también a Duro Felguera a descartar por el momento la producción de biodiésel en El Musel y a construir sólo tanques de almacenamiento para importarlo.
fuente: lanuevaespana.es

