La Agrupación Nacional de Estaciones de Servicio Libres (ANELI) se ha integrado en un grupo de trabajo creado para realizar diversas pruebas que lleven a la demostración de que el biodiésel que se vende en las estaciones de servicio, asà como las mezclas realizadas in situ, cumplen las normativas y estándares de calidad fijados por los diversos organismos competentes.
Según las pruebas realizadas desde el mes de noviembre partiendo de un gasóleo A y un biodiésel 100 cumplidores de la normativa sobre calidad, las mezclas que se producen a través de un surtidor mezclador en porcentajes del 10, 20 y 30, ofrecen todas las garantÃas de calidad exigidas por la ley.
Esta prueba se produce en un momento de especial importancia para el desarrollo de la comercialización de carburantes ya que en breve entrará en vigor el “Proyecto de Orden Ministerial por la que se establece un mecanismo de fomento del uso de biocarburantes y otros combustibles renovables con fines de transporte†que fija la posibilidad de realizar mezclas en E.S. “con las condiciones técnicas adecuadas y utilizando equipos que aseguren su calidad y homogeneidadâ€.
Por todo ello, ya se ha informado al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, asà como a la Comisión Nacional de la EnergÃa, del resultado de dichas pruebas para que puedan tenerlo en consideración en la tramitación de dicho proyecto.
En qué ha consistido la prueba
Se tomó un surtidor / dispensador marca Dresser Wayne Pignone, preparado para la realización de la mezcla de carburante normal y biocarburante en diversos porcentajes. El modelo seleccionado cuenta con las correspondientes aprobaciones técnicas y metrológicas de la normativa vigente, comprobadas además en el momento de la prueba por un Organismo Autorizado.
Una vez realizada y comprobada la instalación se recogieron muestras de los dos productos a utilizar en sus formas puras: Gasóleo A y Biodiésel 100. Y a continuación se tomaron muestras de los productos mezclados y extraÃdos por el surtidor: Biodiésel B10, B20 y B30.
Dichas muestras se han analizado en el laboratorio Intertek Caleb Brett (acreditado por ENAC), arrojando los mejores resultados esperados.
Consumo y demanda de biocarburantes
Desde hace varios años algunas estaciones de servicio libres han apostado por el biodiésel como una forma de ofrecer a sus clientes un carburante con iguales prestaciones y menor poder de contaminación y, hasta ahora, lo vendÃan en diferentes tipos de mezclas entrando el producto ya mezclado en la instalación.
Pero muchas estaciones de servicio se han mostrado a favor de poder comercializarlo realizando las mezclas en sus propias instalaciones, cuestión que ya es posible desde 2006 (R.D. 774/2006, de 23 de junio), a pesar de la oposición de algunas partes del sector. Realizando la mezcla en la instalación, se podrÃa ofrecer al cliente final diferentes tipos de mezclas para que él eligiera la que mejor convenga a su vehÃculo y se podrÃa dar, por tanto, mejor servicio.
La situación actual es que el Gobierno está fomentando el consumo de biocarburantes a través de diversas normas y la propia UE ha fijado unos objetivos de consumo de biocarburantes que hacen obligatorio que se multiplique el consumo de dichos productos si se quieren conseguir los objetivos fijados. Pero la mayorÃa de las estaciones de servicio siguen comprando el producto ya mezclado para no ser presas de la inseguridad que algunas partes han creado sobre la calidad de las mezclas realizadas en el punto de venta.
Todo ello, se une al desconocimiento y la desconfianza que un producto nuevo y poco conocido provoca en algunos clientes y actores de un mercado poco acostumbrado a cambios; a la escasa recomendación de uso de los fabricantes de coches y a la nula comercialización de los grandes distribuidores, sumergidos en sus propios intereses.
Sin embargo, la apuesta de las estaciones de servicio libres y su interés por el desarrollo de carburantes menos contaminantes, junto a las normativas europea y española sobre biocarburantes están potenciando el mercado y sus oportunidades.
Asà las cosas parece claro que el futuro de los biocarburantes pasa por incrementar su comercialización, aunque también lo es que se necesita un esfuerzo informativo y económico mayor para hacer llegar este producto a todos los consumidores finales.

