La idea de utilizar agua junto con diesel fue desarrollada por la empresa Solmi SA, una firma Argentina. Su proyecto obtuvo el primer premio en el Concurso a la Innovación Tecnológica realizado por el Gobierno porteño y fue distinguido en el Concurso de Eficiencia Energética 2007 de la fundación YPF.
Se probará en un proyecto ecológico para la Ciudad de Buenos Aires.

En una demostración, donde se utilizó una maqueta para fabricar un nuevo combustible denominado “biodiesel de agua”, Velasco afirmó que este es un paso fundamental hacia el reemplazo de combustibles fósiles y la reducción de las emisiones que causan el calentamiento global. “La Ciudad de Buenos Aires se compromete con una iniciativa innovadora que podrá ser imitada por otras grandes ciudades que sufren los efectos de la polución”.
La implementación del proyecto prevé tres etapas. Durante el primer año se realizarán pruebas de eficiencia energética por sustitución de diesel por biodiesel de agua en los camiones recolectores de basura del Ente de Higiene Urbana. En la segunda etapa se instalará en el Ente una planta donde se producirá el biodisel de agua. Por último, se producirá el Biodiesel pero combinando no sólo diesel con agua sino también con aceites recuperados de restaurantes porteños.
La idea de utilizar agua junto con diesel fue desarrollada por la empresa Solmi SA, una firma familiar de 117 años de existencia, instalada siempre en la localidad de San Pedro, provincia de Buenos Aires. Su proyecto obtuvo el primer premio en el Concurso a la Innovación Tecnológica realizado por el Gobierno porteño y fue distinguido en el Concurso de Eficiencia Energética 2007 de la fundación YPF.
En Solmi desarrollaron para la empresa Las Delicias, de Rosario, diez colectivos ecológicos que funcionan con 20% de agua y 80% de gasoil, con lo cual se puso en marcha la primera línea completa de colectivos ecológicos de la cual se tenga conocimiento. Además se dieron a la tarea de reconvertir el rompehielos Ice Lady Patagonia para que funcionara parte con agua y parte con gas-oil, transformándose así en el único barco híbrido del mundo capaz de funcionar reemplazando hasta el 30% del gas-oil que consumía, por agua.
La idea que ahora se aplicará en nuestra ciudad, marca una posibilidad alternativa y novedosa, ya que el biodiesel de agua no utiliza soja ni ningún aceite vegetal. Además, el nuevo combustible será el primero en fabricarse dentro de la Ciudad de Buenos Aires, y la tecnología utilizada -que no requiere la modificación de los motores de los vehículos- logrará la reducción del particulado emitido por el diesel y la emisión de gases de efecto invernadero.
Esta acción se suma a las iniciativas ya desarrolladas por el Ministerio de Medio Ambiente, como la creación de la Oficina de Protección Climática y Eficiencia Energética y el impulso de propuestas destinadas a la venta de bonos de carbono, a partir de la implementación de proyectos específicos de Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) que impliquen la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a pequeña, mediana y gran escala.
Biodiesel de Agua
Según afirman los hermanos Victor y Sergio Solmi (dos reconocidos tuercas corredores de rally), leyendo viejos libros de mecánica, redescubrieron una práctica olvidada: utilizar agua en los motores de combustión para aumentar su potencia, algo que fue usado durante la Segunda Guerra Mundial por la aviación militar para luego pasar al olvido al reemplazarse los motores por turbinas. Como en el caso de los turbocompresores, las ventajas de la participación del agua en los procesos de combustión fue olvidada durante años, salvo por algunas experiencias realizadas en autos de competición y en algunos emprendimientos artesanales.
Hace muchos años, cuando el precio y las posibilidades de agotamiento del petróleo no inquietaban, con los recursos familiares disponibles iniciaron el camino de investigación para entender el porqué del evidente cambio de comportamiento de los motores de combustión en presencia del agua, estudiaron el fenómeno y armaron una nueva lógica para comenzar un desarrollo diferente e innovador sobre un viejo concepto, lo cual les ha permitido lograr una técnica nueva aplicable a una circunstancia distinta de la historia: la necesidad de ahorrar combustibles fósiles.
Por este desarrollo, la empresa Solmi presentó solicitudes de patentes en Argentina y 139 países más. La metodología Solmi ha ingresado en las Naciones Unidas, organismo que ya la ha publicado, encontrándose en proceso de aprobación. Se trata de la primera metodología argentina pudiendo, inclusive, ser la o una de las primeras en ser aprobada dentro del Protocolo de Kioto para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de los motores de combustión interna, responsables de la mayor parte de la generación de CO2 del mundo.


felicidades por su nueva invención me gustaria saber mas acerca de su biodissel con agua pues no me explico cómo es que mejora el rendimiento de un motor si el agua no es combustible ni aporta mayor energía a una reacción de combustión? Además de cómo es que no causa corrosión en los motores y hagan que necesiten mantenimiento mas seguido.