La cooperativa “Porsieteâ€, que ya recupera cerca de 30.000 litros mensuales en restaurantes para la fabricación de biodiésel, quiere recoger ahora el aceite de los domicilios con un sistema pionero. Dos de cada tres litros del aceite doméstico consumidos en España acaban en las alcantarillas.
Ya han conseguido un gran éxito en la recogida de aceite usado de los restaurantes y residencias para la fabricación de biodiésel, no en vano con un solo año de vida ya han sido galardonados con un premio a la mejor iniciativa empresarial de los hosteleros salmantinos, pero ahora los componentes de la cooperativa “Porsiete†quieren llegar hasta la cocina de los domicilios particulares de la provincia. Tienen mucho trabajo, pues dos de cada tres litros del aceite doméstico consumidos en España acaban en las alcantarillas, encareciendo y complicando asà el tratamiento de las aguas residuales. Es más, una persona genera al año cuatro litros de aceite usado y cada litro contamina otros mil de agua.
Como ha explicado a la agencia Efe Pilar RodrÃguez, una de las componentes de esta joven cooperativa salmantina de economÃa social, quieren poner en marcha un sistema pionero en la recogida de aceite vegetal usado en domicilios y ya han iniciado las gestiones con varios ayuntamientos con el objetivo de firmar convenios.
Desde su puesta en funcionamiento, la cartera de clientes “va a más”, ya que, según RodrÃguez, ya recogen unos 30.000 litros mensuales de aceite usado en restaurantes y residencias de Salamanca. Para recuperar ahora el de los domicilios particulares, la cooperativa se ha decidido por un sistema “pionero en Españaâ€, tras estudiar diferentes posibilidades. Este consiste en una especie de embudo que se coloca en una botella y tras su llenado queda precintada con lo cual evita que se pueda derramar el contenido.
Más información:

Me parecen extraordinarias estas iniciativas por cuidar el medio ambiente y por crear empleo. ¡Olé¡
otra iniciativa con subvenciones y dinero público, asà yo tambien soy empresarito
BIOTRAMPA:
http://www.iccc.es/2006/08/07/biodiesel-o-biotrampa/post-page-0/
¿Nadie se da cuenta de la trampa que suponen los combustibles ecológicos?
Quisiera realizar un llamamiento al sentido común ante la pasividad que se está demostrando frente a la aparición de los combustibles ecológicos en el panorama mundial. Los combustibles ecológicos vegetales están formados por aceites que se extraen de cultivos que forman parte de la base de la alimentación mundial como el maÃz, el trigo, la caña de azúcar o la patata. Este inicio de consumo masivo de combustibles ecológicos podrÃa conllevar a una enorme crisis económica y alimentaria debido a:
1.- Al aumentar la demanda de estos vegetales y la oferta no crecer al mismo ritmo, el precio se encare y produce que el precio de alimentos derivados de estos también (ejemplo del pan en España como consecuencia de la subida del precio de la harina) suban. Al tratarse de alimentos de primera necesidad en la alimentación de la población, incide directamente en la inflación (España ha cerrado el año con una subida del 4,3% la mayor en 12 años sin que la vivienda haya sido la causa) y en el poder adquisitivo de las personas.
2.- Los agricultores: al ver que el cultivo de vegetales destinados a combustibles les reporta un mayor nivel de ingresos ya que están mejor pagados y su cultivo es más sencillo que el de otros vegetales, les dedican progresivamente mayor espacio de terreno. Se reduce la cosecha de otros productos, por lo que decrece la oferta de ciertas hortalizas y vegetales, produciendo un encarecimiento de estos que también repercuten en la inflación.
3.- PaÃses pobres: en los paÃses pobres este cambio todavÃa tiene una mayor repercusión. Pondré el caso de Honduras que es el que más de cerca he vivido; productos como la harina o la manteca vegetal (que se utiliza para cocinar y es mucho más barata que el aceite de girasol) son la base de la alimentación de la población. En un paÃs donde la mayor parte de la población vive bajo el umbral de la pobreza, cualquier repercusión en el precio de estos alimentos básicos puede ser catastrófica. Los agricultores ya destinan la mayor parte de las cosechas de trigo a combustibles ecológicos con el consiguiente aumento del precio de los productos mencionados, por lo que cada vez les resulta más complicado a las familias hondureñas adquirirlos.
Igual que en Honduras sucede en otros paÃses del tercer mundo.
En consecuencia, debemos ser cautos en torno a la euforia generada con los combustibles vegetales y darnos cuenta de las repercusiones económicas que generarán a corto plazo.
Estoy a favor del crecimiento sostenible, pero el crecimiento sostenible no debe implicar jugar con el alimento de millones de personas en el mundo.
No nos confundamos y tachemos de “malignos” a todos los combustibles ecológicos. Respecto al anterior comentario, este se refiere únicamene al bioetanol de cuyas ventajas yo, ingeniero quÃmico, también dudo. Sin embargo, hay que diferenciar y hacer saber al público general que el biodiesel (competidor fuerte del bioetanol) no tiene nada que ver con el bioetanol, aunque se parezca en el nombre.
El biodiesel se obtiene a partir de aceite o grasa, contamina menos que el diesel procedente del petróleo y se puede emplear directamente en los motores actuales sin modificarlos. Desde mi punto de vista, su mayor ventaja es que pueden utilizarse para su producción aceites usados y grasas animales, ambos grandes contaminantes de difÃcil y costoso tratamiento en los efluentes residuales tanto urbanos como industriales. Además, en su producción se obtienen subproductos de aplicación inmediata como la glicerina (subproducto directo) y fertilizantes (como fosfato potásico), siempre que el diseño de las instalaciones sea óptimo y esté bien estudiado.
En resumen, no podemos ver únicamente los problemas económicos que surgen del bioetanol ya que no es el único biocombustible que existe, aunque sea el más extendido en España (no en Europa, donde perdomina el biodiesel), ni tampoco cerrarnos a las nuevas tecnologÃas que prometen una mejora ambiental ya que nos condenarÃamos a un problema mayor del que incluso con estos biocombustibles nos costará salir: la dependencia absoluta del petróleo, un recurso no renovable que antes o después se acabará.
La iniciativa me parece estupenda.
No entiendo algunos comentarios crÃticos que me parece que vienen del desconocimiento, porque lo que se hace al reciclar aceite es retirar un residuo de las alcantarillas, y asà deja de contaminar. Hay que ver las depuradoras de Salamanca como yo las veo de vez en cuando por mi trabajo, para darse cuenta del perjuicio que crea ese aceite.
Además, encima, si puedes hacer biodiesel con esto, pues mejor, porque cada litro de biodiesel que se hace asÃ, es un litro de menos que hay que fabricar a base de cultivos en el tercer mundo. Y ya sabemos que los cultivos esos son responsables de la subida de precios que hemos visto.
Por lo que me dicen los hosteleros con los que tengo relación, el trabajo de esta gente reciclando el aceite es muy profesional, y el servicio es bueno a pesar de que tengan a chicos minusvalidos trabajando. Se ve que los educan bien y asà encima les dan un puesto de trabajo.