La Cámara de Diputados aprobó la Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos, ordenamiento que hace énfasis en la necesidad de buscar nuevas alternativas energéticas ante la inminente escasez de los hidrocarburos fósiles en el mundo.
“El objeto de la ley es promover la producción de los bioenergéticos, especialmente etanol para complementar la gasolina, y el biodiesel para adicionarlo al diesel. Para lograrlo, es indispensable la producción de materias primas en el campo de México, a partir de la biomasa, que se obtiene de la materia orgánica de las actividades agrícolas, pecuaria, acuacultura, algacultura, residuos de la pesca”.
Al fundamentar el dictamen, el presidente de la Comisión de Agricultura y Ganadería, el diputado Héctor Padilla Gutiérrez (PRI) dijo que para comprender el alcance de esta ley, “basta con recordar que el petróleo, fuente de energía para mover los automotores y las principales industrias en el mundo, está en proceso de agotamiento paulatino, y ante la demanda creciente, los precios están a la alza permanente”.
Señaló que durante la semana pasada, el precio del crudo rebasó los 90 dólares. “Las reservas de petróleo en el mundo alcanzan para 40 años, las reservas más bajas están en Norteamérica; México tiene petróleo para 10 años apenas, y de exportador podríamos convertirnos en importadores para el año 2016, importamos ya el 46 por ciento de la gasolina que consume el país”.
De ahí la importancia de esta ley que establece las bases para impulsar la producción de biocombustibles para complementar nuestra demanda, sostuvo durante su discurso.
El dictamen fue aprobado con 354 votos a favor, 37 en contra y 10 abstenciones, y pasará al Senado de la República para ser estudiado y, en su caso, aprobado.
Este nuevo ordenamiento coordina las acciones que desde la administración pública deberán tomar las dependencias involucradas, principalmente las secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación; Energía, y Medio Ambiente y Recursos Naturales, cada una en el ámbito de su competencia, pero en coordinación cuando así se requiera, a través de la Comisión Intersecretarial de Bioenergéticos.
También prevé que los incentivos estarán dirigidos a quien contribuya al desarrollo de la industria de los bioenergéticos y a la modernización de su infraestructura, a través de la fabricación, adquisición, instalación, operación o mantenimiento de maquinaria para la producción.
Asimismo, considerarán aquellas personas e instituciones que realicen investigaciones sobre tecnologías cuya aplicación disminuya a la generación de emisiones contaminantes a la atmósfera, aguas, suelo, así como la innovación en las plantas de producción.
El diputado Padilla explicó que la Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos se estructura en cuatro títulos, nueve capítulos, 31 artículos sustantivos, y cuatro transitorios.
“El objeto de la ley es promover la producción de los bioenergéticos, especialmente etanol para complementar la gasolina, y el biodiesel para adicionarlo al diesel. Para lograrlo, es indispensable la producción de materias primas en el campo de México, a partir de la biomasa, que se obtiene de la materia orgánica de las actividades agrícolas, pecuaria, acuacultura, algacultura, residuos de la pesca”.
El diputado detalló que la Secretaría de Agricultura será la encargada de impulsar la producción de insumos para los bioenergéticos, sin poner en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria del país; la Secretaría de Energía impulsará el desarrollo y comercialización de los bioenergéticos, así como de su introducción al mercado, y establecerá las normas oficiales mexicanas correspondientes para establecer las mezclas de etanol y biodisel, como componentes de la gasolina y el diesel.
Por su parte, la Secretaría del Medio Ambiente fijará los lineamientos sobre su materia, a fin de evitar el cambio de uso del suelo de forestal a agrícola, para la producción de bioenergéticos.
Durante la discusión del dictamen, el chihuahuense César Duarte Jáquez aseguró que “hoy la naturaleza y el tiempo han llevado de nueva cuenta los ojos al campo y hoy esta soberanía, después de un larguísimo proceso legislativo se da al fin en forma, yo diría unánime, a participar en este nuevo momento de la economía, que es la generación de energía a partir de la producción agrícola”.
Con eso, dijo, es regresar la oportunidad real al campesino y al productor a integrarse, a vincularse a la generación de energía, que finalmente es el movimiento económico del mundo.
“El petróleo como alternativa y una mejor alternativa, sin duda, en la generación de riqueza al productor agropecuario, significa con este nuevo mecanismo o este marco jurídico que hoy estamos logrando incorporar a la actividad económica, desde el ámbito energético, al productor agropecuario”, precisó.

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