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La Appa considera que el alza exponencial del precio internacional de los cereales se debe a desequilibrios entre la oferta y demanda. El organismo niega que el desarrollo del mercado de los biocarburantes sea el causante del encarecimiento de las materias primas del 60% en los últimos 12 meses, como han repetido diversos portavoces del sector alimentario.
El director de Biocarburantes de Appa, Manuel Bustos, considera que el sector alimentario y ganadero ha orquestado una campaña injustificada en contra de los biocarburantes, ya que éstos apenas suponen el 2% de las compras del mercado cerealista en España.
La producción de cereales en España es de unos 30,6 millones de toneladas, de las que unos 23 millones se destinan a la alimentación animal en forma de piensos, 4,3 mmillones al consumo humano, y solo 2,2 millones de toneladas a usos industriales. Una pequeña parte de esta porción es para biocombustibles.
CAMBIO DRÁSTICO
El panorama actual cambiará drásticamente en los próximos años si tienen éxito las medidas de apoyo de la UE. Los biocombustibles tienen un peso de menos del 1% en el mercado actual de carburantes español. Según los planes comunitarios, ese porcentaje debe pasar a ser del 5,83% en el 2010 y del 10% en el 2020. Aunque ese incremento exponencial de las necesidades de cereales será satisfecho con importaciones, existen expectativas de subidas de precios en el futuro.
La Comisión Europea prevé que el incremento de la cuota de mercado de los biocombustibles puede acarrear una subida de entre el 3% y el 6% en los precios de los cereales en el 2020. En el caso de las semillas podría llegar hasta el 18% en ese plazo.
Según la Comisión, el impacto de los biocarburantes en el precio del pan será del 1% en el 2020. La influencia será menor si se avanza en la extracción de biocombustibles de nuevas materias primas no alimentarias, como la madera, las basuras o plantas y árboles y arbustos no comestibles (como la jatrofa).
Hay cuatro plantas de biocarburantes en España, una de ellas especializada en usar alcohol de vino, por lo que Appa considera que no tienen capacidad suficiente para influir en los precios. Reconocen, eso sí, que la llegada de nuevos compradores ha alterado las relaciones entre agricultores e industriales creando expectativas de crecimiento.
“En el marco de un desequilibrio del mercado, como consecuencia del incremento de la demanda de China e India, atribuir la actual subida del precio de los cereales a los biocombustibles no tiene sentido”, opina Bustos. “Culpar a los biocombustibles del encarecimiento del pan es ridículo, ya que el trigo es una parte pequeña de los costes y la parte del trigo destinada al sector es reducida”, añade.
Las sombras que rodean a los biocarburantes se suman a los recelos que despierta la expansión del área sembrada para producir carburantes alternativos, por una tala de árboles indiscriminada en muchos países, especialmente en Latinoamérica, Asia y África. Para Greenpeace, el vertiginoso aumento en los biocombustibles elevará los precios del maíz en un 20% para el 2010 y en un 41% para el 2020.
SEMILLAS
De igual modo augura que los precios de las semillas oleaginosas, entre otras, la soja, la colza y el girasol, aumentarán en un 26% para el 2010 y en un 76% para el 2020, y los precios del trigo en un 30% el 2020. Según estos cálculos, “las personas que no tienen su alimentación garantizada aumentarán a más de 16 millones cada vez que se incremente en un 1% el precio de los alimentos básicos”, aseguran.
