En el creciente sector de los cultivos energéticos para biomasa, Alemania posee ya el liderazgo mundial. A fin de expandir aún más su ventaja, el país está centralizando las actividades de investigación sobre bioenergía.
A comienzos del año próximo comenzará sus actividades en Leipzig el Centro Alemán de Investigaciones sobre Biomasa (Deutsche Biomasse-Forschungszentrum, DBFZ), el cual centralizará y reforzará las actividades hasta ahora realizadas en diversas áreas del país.
Las principales tareas del nuevo centro son la investigación y el desarrollo orientados a las aplicaciones prácticas; sobre todo se programa realizar trabajos científicos, tecnológicos y experimentales.
El establecimiento del DBFZ en Sajonia, uno de los estados incorporados a la federación alemana después de la reunificación del país en 1990, se remonta a un acuerdo entre los partidos que forman la coalición de gobierno.
“Queremos seguir a la cabeza del mundo en el futuro y aprovechar el potencial existente en las materias primas de crecimiento continuo”, dijo Horst Seehofer, titular del Ministerio de Alimentación, Agricultura y Protección al Consumidor, que ha presupuestado cuatro millones de euros para el nuevo instituto de Leipzig para 2008.
Biomasa: aplicaciones múltiples
La biomasa para la producción de energía alberga un gran potencial para la protección al clima y una oferta asegurada como combustible o para la producción de calefacción y calor o electricidad. La bioenergía contribuye con casi dos tercios a la producción de energía con recursos renovables. La biomasa es la principal fuente renovable para la producción de energía en Alemania. El aceite vegetal, el bioetanol y el biodiesel cubren casi 3,5 por ciento de las necesidades de combustibles.
La mayor parte de la biomasa se utiliza para la producción de calefacción y calor: 95 por ciento de la calefacción originada en recursos renovables procede de la biomasa; el principal combustible es la madera. Tan solo el año pasado se duplicó, a 30.000, el número de las instalaciones que usan “pellets” de madera.
Biomasa: factor económico
Alemania se fija metas ambiciosas para el futuro. Para 2020 la energía renovable debiera representar 14 por ciento de la producción de calefacción, 17 por ciento de los combustibles y 27 por ciento de la electricidad. Para ello debe crecer aún más el uso de biomasa. El significado económico de las energías renovables en Alemania se refleja en las ventas que les corresponden, que en 2006 fueron de 22.000 millones de euros, de los cuales más de 8.000 millones fueron en bioenergía. El número de personas ocupadas en el sector de la bioenergía se estima en la actualidad en 90.000, a quienes se suman unos 100.000 ocupadas en la economía forestal.


