German López Madrid, presidente de la Asociación Nacional de Importadores de Automóviles, Camiones, Autobuses y Motocicletas -Aniacam-, ha sido meridianamente claro: «Aceptamos la fiscalidad medioambiental como necesaria, pero siempre que se sigan las directrices de la Comunidad Europea, ya que no hay que inventar nada. El mercado español necesita rejuvenecer el parque automovilÃstico pero el camino no pasa por aumentar la presión fiscal, que en España ya es la más fuerte de todos los paÃses productores».
Respecto a los biocarburantes dijo “Si analizamos la posible utilización de energÃas alternativas no se aprecia una gran voluntad polÃtica para impulsarlas. Un ejemplo claro es el de los biocombustibles como el bioetanol o el biodiesel. Con ellos se reduce la cantidad de gasolina o diésel que se utiliza y se presentan como una interesantÃsima alternativa a corto y medio plazo.”
Aprovechando la convención anual de Volvo Car España, empresa de la que López Madrid también es presidente, el dirigente de Aniacam se negó a aceptar que los ministerios digan que los fabricantes no están haciendo nada. «Los fabricantes han hecho mayor esfuerzo en I+D+i a la hora de reducir los consumos -y por lo tanto las emisiones- que la Administración con las carreteras». Para respaldar esta afirmación sólo un dato: los automóviles producidos actualmente en el mundo occidental contaminan un 90% menos que hace 10 años.
Según Lopez Madrid «el tema del medio ambiente, que poco a poco empieza a calar entre los compradores, es un asunto muy serio que se está tomando muy a la ligera. El planteamiento de la Administración es muy demagógico». Y es que si, por ejemplo, analizamos la posible utilización de energÃas alternativas no se aprecia una gran voluntad polÃtica para impulsarlas. Un ejemplo claro es el de los biocombustibles como el bioetanol o el biodiesel. Con ellos se reduce la cantidad de gasolina o diésel que se utiliza y se presentan como una interesantÃsima alternativa a corto y medio plazo. Sin embargo, el usuario se encuentra con dos problemas: por una parte, el del suministro, ya que las gasolineras no pueden hacer las mezclas y las refinerÃas o la CompañÃa LogÃstica de Hidrocarburos no tienen instalaciones preparadas para ello. Por otra parte, el precio es similar al de la gasolina convencional.
Con todo, para el responsable de Aniacam el problema más importante es el rejuvenecimiento del parque. Porque el 50% de los vehÃculos que circulan en España tiene más de 8 años y el 35% tiene más de 10. Éstos son los vehÃculos más contaminantes además de ser los más inseguros y están siendo conducidos por los jóvenes. «Aumentar la presión fiscal sobre los vehÃculos nuevos no tiene justificación, ya que éstos son los que menos contaminan», asegura López Madrid. Las medidas adoptadas para contrarrestar el envejecimiento del parque español (Plan Renove y Prever) han ayudado a mejorar el parque, lo que para Aniacam ha tenido importantes implicaciones en el sector de distribuidores de vehÃculos en nuestro paÃs, al generarse un mercado de calidad al estilo europeo. Además, la renovación también ha influido en la economÃa general, en aspectos sociales y medioambientales pero para esta asociación el Plan Prever en sà mismo no es suficiente. Y su máximo dirigente denunció los poco exigentes controles de las ITV. «Las
ITV no están cumpliendo su papel al cien por cien, ya que en el caso de los análisis de gases éste es muy superficial. DeberÃan realizar mediciones de una mayor diversidad de gases y partÃculas tóxicas, se deberÃan endurecer los lÃmites máximos exigidos y prohibir la circulación a los coches que no superen las normativas».
Por último, López Madrid se mostró contrario a que aumenten los impuestos sobre un vehÃculo nuevo, pues provocarÃa una disminución de la demanda y una menor rotación en el parque viejo, el más contaminante. En este sentido, se mostró partidario de aplicar con el rigor necesario las directrices de la Comisión Europea que en materia de fiscalidad apuestan más por un gravamen que contemple el uso y el mantenimiento en vez de la adquisición. Por ello, el responsable de Aniacam ofrece varias alternativas, como la de crear un impuesto según las emisiones siempre que se cree un rango de emisiones máximas, independiente del segmento, cilindrada y uso del vehÃculo. Porque ni la cilindrada, ni el segmento aseguran una mayor o menor contaminación. Por ejemplo, los motores diésel que representan el 70% de las ventas de nuestro paÃs, consumen menos pero emiten una mayor proporción de gases y elementos nocivos para la salud. Otra alternativa serÃa la de sumar las ayudas al Plan Prever con el aumento del control de las emisiones. Y otra, la de promover ayudas a la utilización de combustibles alternativos. López Madrid cree necesario poner en marcha iniciativas que impliquen directamente a los conductores según la contaminación real de cada vehÃculo en base al lema «Quién contamina, paga». Iniciativas como los peajes urbanos en las grandes ciudades o la limitación del aparcamiento, entre otros.
CHRYSTIAN COLMENERO
German López Madrid, presidente de Aniacam
