- Los 45 dÃas de la paralización de la actividad en la planta de bioetanol de Babilafuente llevan camino de convertirse en meses
- Operarios salmantinos acuden a realizar cursos de formación y labores de apoyo a la fábrica que Abengoa tiene en la localidad coruñesa de Teixeira
El paro temporal en la producción que se inició la última semana de marzo se ampliará más allá del mes y medio inicial previsto por Biocarburantes de Castilla y León, a consecuencia del elevado precio del cereal en el mercado, especialmente de la cebada.
Sin embargo, desde la empresa se mantiene que el paro de la actividad se debe a cuestiones de «mantenimiento» y esperan retomarla «cuanto antes». Asà lo aseguraron ayer a este diario fuentes de Abengoa –participa al 50% junto con Ebro en la planta salmantina– que apuntaron que «van muy bien y en cuanto acaben se pondrá otra vez en marcha».
Una versión que poco tiene que ver con la ofrecida el pasado martes por el director técnico de Abengoa, Amando Sánchez, que señaló que, por el momento «no se ha decidido reanudar la producción» y apunto que está detenida «por el alto precio de los cereales y la dificultad de vender el bioetanol en España, como estaba previsto»
Hoy el asunto ha saltado al ámbito polÃtico y el secretario de los socialistas salmantinos, Emilio Melero, anunció que el PSOE solicitará de manera inmediata información a la Junta de Castilla y León «sobre las ayudas concretas que ha dado la Administración regional a Biocarburantes», empresa de la que forman parte al 50 por ciento Ebro y Abengoa, para la puesta en marcha de la planta de bioetanol en Babilafuente.
Sánchez también afirmó que «nos acercamos al inicio de la cosecha en el mercado europeo, y ese es el momento en que suelen bajar los precios del cereal», explicó. La producción de la planta salmantina ha generó 14 millones de euros de ingresos para esta empresa. Aprovechando la parada técnica, operarios de Babilafuente se traslada a la fábrica que Abengoa tiene en la localidad coruñesa de Teixeira. Estas fuentes indicaron que este movimiento temporal y voluntario «es fundamentalmente para la formación», aunque apuntaron que «también de apoyo a la planta gallega, ahora que en Babilafuente no se produce». Sin embargo, no reina el optimismo en la planta, con versiones contradictorias sobre el futuro más inmediato de la fábrica, el silencio por parte de algunos delegados sindicales y el precio del cereal que no lleva visos de bajar. Con la cebada rozando las 30 pesetas y el precio del trigo que supera las 31, fuentes de la planta salmantina señalaron que la intención de la empresa es no retomar la actividad hasta que la materia prima no baje «en torno a las 24 pesetas». Hay que tener en cuenta que la fábrica de Babilafuente consumirá al año casi 600.000 toneladas de cereales».
