«En América del Sur se están volviendo locos comprando terrenos para plantar soja y construyendo plantas de producción de aceite». Aurelio González-Irla, Director General de IQA-La Seda de Barcelona, ejemplifica la fiebre por los biocarburantes que se ha desatado en el mundo. También ellos van a entrar en el negocio.
Acaban de cerrar una asociación con Bionor Transformación, filial de biocombustibles de Cie Automotive, con la que han creado Biocombustibles La Seda. La nueva sociedad cuenta con un capital de 3 millones de euros y está participada en un 60% por La Seda de Barcelona y en otro 40% por Bionor.
Las instalaciones en Tarragona de Industrias QuÃmicas Asociadas-La Seda de Barcelona (IQA-LSB) albergarán la primera planta de biodiésel de Biocombustibles La Seda, en un plan que proyecta levantar centros de biocarburantes en los sites (centros de producción) de La Seda de Barcelona en Inglaterra, Italia, TurquÃa o Grecia.
El proyecto de Tarragona cuenta con un presupuesto de unos 45 millones de euros y prevé levantar una planta con capacidad para producir 200.000 toneladas de biodiésel al año. Aurelio González-Irla calcula que empleará de forma directa entre 30 y 40 personas. La inversión recae en un 55% en la sociedad Biocombustibles La Seda, mientras el restante 45% lo asume Entaban, una ingenierÃa de proyectos de plantas de biodiésel, que participa de forma puntual en el proyecto de Tarragona.
